Las hemorroides son una afección común que causa malestar significativo. Se presentan cuando las venas en el recto y el ano se inflaman y se hinchan, pudiendo ser internas o externas. Si bien la consulta con un coloproctólogo es crucial para un diagnóstico y tratamiento definitivos, existen medidas iniciales que puedes tomar en casa para aliviar los síntomas mientras esperas tu cita.
Alivio del Dolor y la Inflamación
El objetivo principal al principio es reducir la inflamación y calmar el dolor. Aquí te presentamos algunas estrategias efectivas:
Baños de Asiento (Sitz Baths): Sumergir la zona anal en agua freca o templada durante 15 a 20 minutos, varias veces al día, especialmente después de evacuar, puede aliviar el dolor, la picazón y el espasmo muscular. Puedes usar una tina de baño o un recipiente amplio. Asegúrate de secar suavemente el área después.
Compresas Frías: Aplicar una compresa fría o una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre el área afectada por períodos cortos (no más de 10-15 minutos a la vez) puede ayudar a reducir la hinchazón y adormecer el dolor (No aplicar hielo directo).
Medicamentos Tópicos de Venta Libre: Cremas, ungüentos o supositorios para hemorroides que contienen ingredientes como hidrocortisona (para reducir la inflamación y picazón) o lidocaína (para adormecer el dolor) pueden ofrecer alivio temporal. Sigue siempre las instrucciones del empaque y no los uses por más tiempo de lo recomendado sin supervisión médica.
Analgésicos Orales: Medicamentos de venta libre como el ibuprofeno o el naproxeno pueden ayudar a controlar el dolor y la inflamación general.
Prevención y Manejo de la Irritación
Mantener las heces blandas y evitar el esfuerzo durante la defecación es fundamental para no agravar las hemorroides.
Dieta Rica en Fibra: Incorpora alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, granos integrales y legumbres. La fibra aumenta el volumen de las heces y las ablanda, facilitando su paso. Si tu ingesta de fibra es baja, auméntala gradualmente para evitar gases y distensión abdominal.
Hidratación Adecuada: Beber suficiente agua es esencial para mantener las heces blandas. Se recomienda consumir al menos 8 vasos de agua al día.
Evita el Esfuerzo al Evacuar: No fuerces las deposiciones. Si sientes la necesidad de ir al baño, hazlo. Retener las heces puede hacer que se sequen y sean más difíciles de pasar. Evita sentarte en el inodoro por períodos prolongados (más de 5 minutos).
Higiene Suave: Después de defecar, limpia la zona anal suavemente con toallitas húmedas sin perfume o con agua tibia en lugar de papel higiénico seco y áspero, que puede irritar aún más la zona.
Cuándo es Indispensable Consultar al Coloproctólogo
Aunque estas medidas pueden ofrecer alivio temporal, es crucial buscar atención médica especializada con un coloproctologo para descartar algún otro problema que pueda confundirse con las hemorroides inflamadas o acudir también si experimentas:
Sangrado rectal persistente o abundante.
Dolor intenso que no mejora con remedios caseros.
Presencia de un coágulo de sangre (hemorroide trombosada), que puede sentirse como un bulto duro y muy doloroso.
Fiebre o escalofríos.
Cambios en los hábitos intestinales sin explicación aparente.
Si las hemorroides persisten o empeoran a pesar de las medidas caseras.
Perdida de peso.
Un coloproctólogo podrá realizar un examen completo, confirmar el diagnóstico y recomendar el plan de tratamiento más adecuado, que puede ir desde ajustes en el estilo de vida hasta procedimientos médicos o quirúrgicos si es necesario. No dejes que el malestar persista y busca la orientación de un experto.